La necesidad de expresión del hombre le ha permitido, desde que llegó a la Tierra, crear códigos, sistemas de comunicación, arte, ciencia y todo tipo de herramientas y soportes para representar sus miedos, anhelos, la forma en que ve el mundo y sus pensamientos. Para registrar todas las posibilidades de ese lenguaje —a veces cifrado, otras con la intención de ser secreto, y otras más con la de ser un simple juego— nace la colección Códex, en la que todos los códigos son pretexto para acercarnos a la capacidad simbólica del ser humano.